Real Madrid y Bayern, duelo de titanes en semifinales de Champions (20:45 h. CET)

El Real Madrid afrontará un nuevo partido de exigencia máxima en apenas siete días cuando reciba este miércoles (20.45/Canal+ Liga Campeones) al Bayern de Múnich, actual campeón de Europa, en un primer capítulo de la semifinal de la Liga de Campeones donde los locales, pendientes de Cristiano Ronaldo, quieren hacer valer el Santiago Bernabéu para viajar con cierta tranquilidad al Allianz Arena.

   El conjunto madridista y el alemán vivirán un nuevo 'clásico' del Viejo Continente, una eliminatoria que se repite por décima ocasión, once si se cuenta el partido de la segunda fase de grupos de la edición 1999-2000, en busca nuevamente de la gran final del torneo, una barrera que se la ha resistido a los blancos desde hace más de diez años, todo lo contrario que a su rival, que aspira a jugar la tercera final consecutiva, la cuarta en las tres últimas campañas.

   El Bayern quiere volver a ser 'bestia negra' como hace dos años y para ello se presenta como una seria amenaza en el feudo blanco, acompañado de otra 'bestia negra' del equipo de Carlo Ancelotti, un Pep Guardiola que nunca ha perdido en el Bernabéu cuando dirigía a un FC Barcelona con el que existen las comparaciones con su actual escuadra.

   Las similitudes existen, como bien ha reconocido el técnico madridista, pero en la actualidad, el estado de ánimo y deportivo y el diferente corte de sus fubolistas, hacen del conjunto germano un enemigo mucho más complicado que el equipo azulgrana, aunque el Real Madrid se parecerá bastante al de la final de la Copa del Rey.

   El primer título de la temporada puede ser un revulsivo en el vestuario, que se ha quitado un peso de encima, aunque la 'Décima' continúa siendo una especie de obsesión. Además, el equipo lo hizo sin su estrella, lo que permitió la evolución de otros jugadores como Isco o Di María, o la explosión de Gareth Bale.

   Ancelotti está pendiente de 'CR7', al que realizarán una prueba el mismo día del partido para ver su estado. En el conjunto blanco no quieren tomar riesgos con el portugués que, parece casi seguro, se sentará de inicio en el banquillo por lo que el once será, salvo sorpresa, el mismo que en Mestalla con Coentrao en el lateral izquierdo porque Marcelo no llega a tiempo.

   De todos modos, el nueve veces campeón de Europa casi se ha 'acostumbrado' a jugar sin Cristiano e incluso se le pudo ver más solidario en la actitud defensiva en la final copera, con un Ancelotti que varió su habitual 4-3-3 a un 4-4-2, o incluso con cinco centrocampistas, para cortocircuitar el juego entre líneas del Barça, fundamentalmente a Leo Messi.

UN BAYERN CON MUCHAS ALTERNATIVAS.

   Sin embargo, Guardiola no tiene al argentino, pero sí tiene otras variantes que le hacen ser más imprevisible. El fútbol del equipo alemán no tiene la velocidad en los metros finales de la mejor versión azulgrana, pero tiene argumentos de sobra para poner a prueba la solidez defensiva local.

   Así, cuenta con el peligro por las bandas con la velocidad y desborde de Ribéry y Robben, que se pueden asociar con Mandzukic, un '9' del que no dispone en la actualidad el equipo de Martino, la llegada de Muller, su máximo goleador en el torneo con cinco tantos, o con la amenaza del disparo lejano que le dan jugadores como Schweinsteiger o Toni Kroos.

   Lo que no cambiará en el Bayern será la ambición por tener la pelota y la estadística de la UEFA dice que es el conjunto que más la acapara, con un 73 por ciento, algo que tratará de impedir el conjunto blanco, que ya dejó claro hace una semana que no necesita el esférico para crear peligro por su peligrosa y veloz 'contra'.

   Guardiola ha perdido ahí a un jugador clave como Thiago y debe decidir que centro del campo conforma, sobre todo si sitúa ahí a Lahm o le pone en su antiguo sitio en el lateral derecho en lugar de Rafinha. Si no cambia el capitán, jugará junto a Kroos, seguro por todo lo que ofrece, y además de los extremos quedarían dos plazas a decidir entre Schweinsteiger, otro jugador de mucho despliegue y buena llegada también desde atrás, Muller, Mandzukic o incluso Goetze.

FICHA TÉCNICA.

--POSIBLES ALINEACIONES.

   REAL MADRID: Casillas, Carvajal, Pepe, Ramos, Coentrao; Di María, Xabi Alonso, Modric, Bale; Isco y Benzema.

   BAYERN DE MÚNICH: Neuer; Lahm, Javi Martínez, Dante, Alaba; Schweinsteiger, Kroos; Robben, Muller, Ribéry; y Mandzukic.

   --ÁRBITRO: Howard Webb (ING).

   --ESTADIO: Santiago Bernabéu.

   --HORA: 20.45/Canal+ Liga Campeones.

El Atlético de Madrid tendrá que hacer escala en Londres para llegar a la final de Lisboa (0-0)

El Atlético de Madrid empató sin goles ante el Chelsea en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones, en un partido en el que sólo el conjunto rojiblanco buscó el gol pero que se topó con una resistencia incansable del conjunto inglés, lo que hará que la eliminatoria se decida en Stamford Bridge, donde no podrán jugar por acumulación de tarjetas Gabi por parte atlética y Mikel y Lampard por parte inglesa.

   Pocas sorpresas hubo en el planteamiento del partido. El Chelsea tenía su plan establecido: balones largos y minimizar riesgos en forma de pérdidas. Mourinho no tuvo ningún problema en cederle el balón al Atlético. El luso dispuso un esquema 4-3-3 sobre el dibujo pero que en la práctica fue un 4-5-1, con Fernando Torres buscando agua en el desierto.

   Un Torres que estuvo voluntarioso y acertado en lo poco que pudo hacer con el balón. El de Fuenlabrada peleó cada balón que le llegaba -generalmente pelotazos a la carrera-- e intentó alguna acción individual. Alguna con éxito, como la que en el minuto 90 de partido provocó una falta peligrosa a favor de su equipo. En un partido que no permitía brillar a nadie del Chelsea que pensase en atacar, Torres deberá quedarse con el cariño que le brindó la que fue su afición.

   En ese planteamiento defensivo del exentrenador del Real Madrid, que dejó fuera a Oscar en beneficio de Obi Mikel, estuvo imperial David Luiz. El brasileño manejo el centro del campo de su equipo como si llevara toda la vida jugando en esa demarcación. Además mostró versatilidad cuando Terry abandonó el partido, lesionado, pasando a jugar de central los últimos 20 minutos. Para reforzar el sistema defensivo, Mourinho acompañó a Luiz con Mikel y Lampard -que no jugará la vuelta al ver la amarilla que le hace cumplir sanción-- y ubicó a Ramires y Willian en las bandas.

   El Atlético de Madrid aceptó el reto que le propuso el Chelsea, pero sin estridencias. Simeone, consciente de que iba a tener más balón de lo que suele ser habitual, incorporó a Diego en la segunda punta por David Villa. Con eso ganó control del balón y eficacia en la salida del equipo. Pero se le notó al equipo rojiblanco que no es el tipo de partido en el que se maneja con mayor comodidad.

   Aún así, el equipo del Manzanares dominó sin remisión al Chelsea y dispuso de las pocas oportunidades que hubo en el partido. No encontró el Atlético de Madrid el camino del gol. Tampoco lo hizo cuando salió Arda Turán, que volvía al equipo tras superar una lesión. El cambio del equipo madrileño fue simbólico: para dar entrada al turco quitó a Diego Ribas. Simeone tampoco tenía ninguna intención de arriesgar más de la cuenta. Al final, la eliminatoria dará como vencedor al que menos errores cometa.

   Y entre jugadas de ajedrez, al cuarto de hora, el partido, y puede que la eliminatoria, dio un vuelco. A la salida de un córner, Cech chocó con Raúl García y cayó lesionado en su hombro derecho. El destino tiende a dar una vuelta de tuerca más a los asuntos finiquitados. En plena polémica con la cláusula de la cesión de Courtois, el Chelsea verá como se juega su pase a la final con su portero suplente, Mark Schwarzer.

   El momento fue muy simbólico y el público del Calderón así lo entendió; mientras atendían a Cech, coreó el nombre de su guardameta. Posteriormente, por señorío o por no enfadar al Chelsea, despidió con una sonora ovación al guardameta checo.

   Lo que hizo la entrada del exportero del Fulham desde su salida -para más inri, guardameta en la final de la Europa League del año 2010 que ganó el Atlético de Madrid en Hamburgo al equipo londinense--,fue aumentar la valentía de los rojiblancos; que le trataron de probar desde la media y larga distancia siempre que pudieron. En líneas generales, el australiano se mostró muy seguro en sus intervenciones sobre todo por alto, en los balones parados y centros del conjunto atlético.

   Sin fluidez en el juego de combinación y sin su mejor arma de los últimos tiempos, el balón parado, el Atlético de Madrid fue incapaz de mover el marcador a su favor. Algo que hubiera hecho justicia a lo visto en el terreno de juego tanto por ocasiones -la mayoría procedentes de centros al área-- como por la voluntad de mover el marcador.

   La mala noticia para el Atlético en el partido llegó mientras pedía la segunda tarjeta para Lampard en una acción mediada la segunda parte: del tumulto que se formó, Gabi salió con una amarilla que le impedirá estar en Stamford Bridge el miércoles que viene. Un partido que será la última hazaña que se le exigirá al equipo de Diego Pablo Simeone para estar en la final de la Champions League por primera vez en su historia. La gran ventaja atlética es que un gol suyo en Londres valdrá doble y será medio billete a Lisboa.

FICHA TÉCNICA.

--RESULTADO: ATLÉTICO DE MADRID, 0 - CHELSEA, 0.

--ALINEACIONES:

   ATLÉTICO DE MADRID: Courtois, Juanfran, Miranda, Godín, Filipe; Gabi, Mario Suárez (Sosa, min.79), Koke, Raúl García (David Villa, min. 86) Diego (Arda, min.60) y Diego Costa.

   CHELSEA: Cech (Schwarzer, min.18); Azpilicueta, Cahill, Terry (Schürrle, min.73) A.Cole; David Luiz, Lampard, Mikel; Ramires, Willian (Ba, min.90) y Torres.

   --ÁRBITRO: Jonas Erikson (Suecia). Amonestó a Gabi (min. 75) y Miranda (min.89) por parte del Atlético de Madrid y a Lampard (min.64), Mikel (min.75) y Ba (min.90) por parte del Chelsea.

   --ESTADIO: Vicente Calderón.