Real Madrid golea al Cruz Azul 0-4 y ya está en la final del Mundial de Clubes de la FIFA

El Real Madrid hizo valer su enorme superioridad sobre el Cruz Azul, al que derrotó por 4-0 en la primera semifinal del Mundial de Clubes. Marcaron Ramos, Benzema, Bale e Isco para certificar su pase a la final del sábado, en la que espera el vencedor del partido entre San Lorenzo y Auckland City, al tiempo que el equipo blanco sumaba un triunfo más a su espectacular racha: 21 partidos ganados de forma consecutiva.

El Madrid se mueve a velocidad de crucero. El Cruz Azul apenas fue rival para los blancos, a los que Ancelotti tiene con las orejas tiesas en busca de un título de más prestigio que, por lo visto, complicaciones estrictamente futbolísticas. El técnico italiano demostró la importancia que en el Madrid se concede al Mundial de Clubes con una alineación de gala, sin ninguna concesión a un rival netamente inferior. Justamente de esa insistencia en abusar de sus pretorianos procede, a día de hoy, la única crítica al técnico de Reggiolo. Tras las lesiones de Modric (con su selección) y James, esta vez fue Ramos el que se fue tocado.

Ramos fue, precisamente, abrió el marcador, tocado como esta por la varita que le permite aparecer en los escenarios más atractivos. Como Gareth Bale. Ambos, héroes de la Décima, repitieron diana en la semifinal de Marrakech. El tanto del galés, en el minuto 50, finiquitó un partido en el que el Cruz Azul, cierto, gozó de unos minutos de protagonismo. Tras el 2-0, obra de Benzema, el Madrid se relajó de forma escandalosa. Concedió un penalti (que, de nuevo, detuvo Casillas) y un infantil mano a mano de Pavone que también conjuró el meta, que parece haber recuperado el duende. Otro activo a anotar en la cuenta de Ancelotti. Como el crecimiento de Carvajal, que volvió a regalar un gol (el de Benzema) tras ganar línea de fondo con una superioridad insultante. O como el rol de Toni Kroos, convertido en faro y guía de este equipo desde una posición en la que apenas había jugado antes de pisar el Bernabéu. Tras la espantada de Xabi Alonso, Ancelotti no ha tardado mucho en moldear un nuevo 'maestro'.

Isco, otro de los inventos de Carletto, cerró la cuenta en una noche en la que sólo Cristiano no estuvo a la altura que le exige su fama de goleador implacable. No marcó, pero asistió en dos goles (Bale e Isco). Y, a diferencia de otros pesos pesados, como Kroos o Ramos, no descansó. Ancelotti quiere tenerle contento porque sabe que es difícil que falle en dos partidos seguidos. Y el siguiente es nada menos que la final de un Mundial.

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FC Barcelona y PSG se miden por el primer puesto de grupo

El triunfo ante el Paris Saint Germain en el último partido de la fase de grupos dela Champions es innegociable para el Barça de Luis Enrique. El cuerpo técnico barcelonista tiene ante sí el reto de encontrar la fórmula para abrir la muralla que previsiblemente dispondrá Laurent Blanc, quien ayer no tuvo ningún reparto en anunciar que su equipo saldrá a la defensiva en el Camp Nou. Del partido de la primera vuelta, en París, pueden extraerse algunas conclusiones, aunque de cara a esta noche hay una gran diferencia: esta el PSG jugará con Zlatan Ibrahimovic, lo que obligará al once barcelonista a una atención extra.

Para ganar a los franceses, el Barça deberá tener en cuenta una serie de claves defensivas y otras ofensivas. En defensa, sobre todo, hay que minimizar las pérdidas de balón, extremar la concentración en el juego a balón parado, presionar de forma compensada y no dejar el equipo desequilibrado. En ataque, será básico sobre todo mover rápido el balón para encontrar espacios por los que entrar. Por alto va a ser muy difícil. La presencia de Suárez será otra diferencia clave respecto al partido anterior.

Mundo Deportivo